lunes, 24 de noviembre de 2014

Sin respuesta


Llueve, como de costumbre
aguas de mares lejanos
desatendiendo la llamada de su tierra.

Riego que hubiere de saciar la sed que brota del polvo.

Acomodadas nubes con color gris
en su volteado lomo
mantienen sobre ellas
el azul de un sol secuestrado.

Espectador.

Llueve, llueve, llueve
y suena la materia prima del silencio.

Hay civilización más allá de la exosfera
posándose en un cometa.

Desde mi ventana
solo veo y oigo llover, como de costumbre
aguas de mares lejanos.
Desatendiendo la llamada de su tierra.

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